KIT DE ESQUINA

Domingo, 10 Octubre 2021 11:10

VÍCTOR LERMA: REPERTORIOS VISUALES, UNA CURADURÍA DE MARIBEL ESCOBAR VARILLAS

Escrito por

FOTO MARIBEL

La segunda curaduría del proyecto Kit de Esquina: Interposiciones visuales y desdoblamientos del archivo Pinto mi Raya estuvo a cargo de la historiadora Maribel Escober Varillas.

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De título Víctor Lerma: Repertorios visuales, Escobar realiza una indagación en la producción visual de Lerma desde finales de los 70 a la actualidad, en la que hará un recorrido por parte de sus estrategias plásticas y conceptuales. Esta curaduría se presentó el 1 de septiembre de 2021.

MARIBEL GRAVICA 2

El video de esta curaduría en FB lo pueden consultar aquí y en You Tube aquí.  

  MARIBEL GRAFICA 1

 

A continuación, el texto de Maribel.

Víctor Lerma: Repertorios visuales

Por Maribel Escobar Varillas

Buenas tardes, estoy muy contenta de estar esta tarde compartiendo este proyecto con mi querido Víctor Lerma y las queridas cómplices de esta serie de investigaciones y curadurías en torno al archivo / colección Pinto mi Raya, a quienes totalmente agradezco toda su compañía y apoyo, Mónica Mayer, Tonantzin Arreola y en especial a Yuruen Lerma, autora del registro fotográfico de las obras y a Brenda Hernández quien ha diseñado esta presentación. También, a título personal, quiero agradecer a Omar Ayora, quien ha colaborado conmigo en partes del proceso.

El proyecto que he trabajado y que voy a presentarles se llama “Víctor Lema: Repertorios visuales”, y antes de pasar de lleno a la selección que realicé y a los nodos que la componen, comenzaré hablando sobre qué fue lo que me impulsó a elegir como tema de trabajo la obra visual/gráfica de Víctor, así como en qué consiste el proyecto y cuáles son los alcances y las limitantes de esta propuesta.

¿Qué es el Kit de esquina?

“Kit de Esquina: interposiciones visuales y desdoblamientos del Archivo Pinto mi Raya” es un proyecto de Víctor Lerma en el que se reúne una parte importante de los intereses, temáticos y conceptuales que han ocupado su trabajo artístico, dentro de ellos el abordaje del espacio, la experimentación gráfica, el archivo, la performatividad y la memoria.

El proyecto está conformado por distintas partes, dentro de estas el diseño y construcción del “Kit móvil” un dispositivo transportable, que busca desplazar fragmentos del archivo para expandir su campo de acción; busca desdoblar el archivo, es decir abrirlo, compartirlo e interrogar y expandir sus sentidos. Este dispositivo fue la puerta de entrada al archivo Pinto mi Raya, para explorar, revisar y pensar preocupaciones y temáticas ligadas a los contenidos del archivo, en relación al trabajo artístico de Víctor Lerma. Estas investigaciones e intereses devinieron en curadurías que habitarán al “kit”.

Interposiciones visuales

También como parte del proyecto “Kit de esquina” Víctor Lerma propuso la elaboración de una serie gráfica llamada “Interposiciones visuales”, que consiste en obras que retoman el archivo como materia misma. Para ello acude a la revisión de diversos documentos, en especial a artículos hemerográficos que forman parte de “Raya: crítica, crónica y debate en las Artes Visuales”, el proyecto que de 1991-2016 Mayer y Lerma llevaron a cabo. Posteriormente altera el documento, lo interviene y lo resignifica mediante el uso de diversos recursos plásticos como el collage, el calado, la sobreposición de imágenes, las tachaduras. De este modo, construye de forma gráfica otras ventanas para asomarnos a esos documentos: los interroga para generar nuevos sentidos y potenciar otras lecturas visuales y semánticas, apropiándose y transformando así el archivo hemerográfico.

¿Qué me interesa de interposiciones?

Esta serie en específico fue la que detonó mi interés por adentrarme más en el trabajo visual de Víctor Lerma. Previamente me había vinculado ya con el archivo hemerográfico y dentro de las múltiples lecturas a este proyecto y sin obviar su importancia, una de las cosas que más llamaron mi atención sobre la construcción de Raya, Crítica, Crónica y debate es la labor ritual, de repetición y meticulosa que por veinticinco años ininterrumpidos se puso en él. Una labor con rasgos performáticos. De allí que me resultara significativa la acción de Víctor de volver a él y abordar la aparente homogeneidad visual del artículo, de la noticia, de la fotocopia, para generar otras lecturas al irrumpirlo. De este modo, al elegir un tema para entrar al archivo/colección PMR, relacionado con el trabajo de Lerma, decidí que “Interposiciones visuales” sería mi punto de entrada y desplazamiento para revisar e indagar en las distintas estrategias plásticas y conceptuales que Víctor Lerma ha usado en su trabajo visual, el cual es prolífico y comienza a conformarse a partir de la década de los setenta.

Universos mediados: la obra y el archivo a través de la pantalla

Otra problemática que enmarca, detona y atraviesa la producción de estas curadurías y estos diálogos es la ineludible y omnipresente pandemia. El proyecto “Kit de esquina” planteaba generar charlas performanceadas públicamente y llevar físicamente al Kit a distintos lugares para entablar diálogos con públicos diversos, todo lo cual, de pronto, se convirtió en lejano. El proyecto estaba fuertemente vinculado con el desplazamiento, con la materialidad, el encuentro y la manipulación in situ: absolutamente todo lo que no podíamos hacer. De esta manera, Víctor detonó diálogos sobre qué hacer y cómo hacerlo. Finalmente en este 2021 orientamos nuestras reuniones a la conformación de proyectos curatoriales para el kit de esquina.

¿Cómo lo hicimos?

A lo largo de este año nos hemos reunido regularmente, semana a semana o quincenalmente para generar diálogos, entrevistas y revisiones de archivo. Cada una de las participantes hemos conducido sesiones de entrevistas alrededor de la temática elegida. Así mismo, hemos hecho sesiones de “tallerero”, conversación grupal y múltiples sesiones individuales con Víctor en las cuales hemos revisado, a distancia, las obras, los proyectos y los distintos procesos que la investigación ha ido abriendo.

¿La obra gráfica a través de la pantalla?

El hecho de interactuar con documentos y obra plástica y gráfica a través de la pantalla ha sido una limitante, pero también ha funcionado como detonador de procesos extensos de diálogo en los que la imaginación y la flexibilidad no han faltado. De esta manera, ha sido el testimonio oral la guía y la clave en la conexión con la obra y el archivo. Así mismo, el aprovechamiento de procesos de digitalización previos y la digitalización y registro fotográfico actuales. En mi caso, también un ir y venir de documentos y obras que amablemente Víctor con ayuda de Yuruen me hicieron llegar. Así fuimos desmenuzando todo a distancia, tomando estas partes por el todo, preguntando, rebuscando en el archivo a través de Víctor quien, en el camino, hacía nuevos descubrimientos no planeados… Lo cual para mi se volvió en una delicia. Por otro lado, aunque conozco de primera mano el archivo Pinto mi Raya, ha sido un reto no poder entrar a él, a la vez que un privilegio explorarlo a través de los ojos, manos y voz de Víctor.

Víctor Lerma: Repertorios visuales.

A partir de este contexto, con sus limitantes y posibilidades, he realizado la curaduría “Víctor Lerma: repertorios visuales”, una selección de obra que busca aproximar a la vasta producción visual de Lerma y, más que hacer una revisión exhaustiva, ofrece una mirada panorámica que busca proponer una lectura a esta obra visual y a parte de las estrategias que Víctor ha usadas por más de cuatro décadas.

El dispositivo kit de esquina da paso a la imaginación y a la indagación de los formatos posibles que usar y los modos en qué resolverlo. Este dispositivo, en diálogo inseparable con el archivo Pinto mi raya, detona preguntas como ¿Qué mostrar? ¿Cómo mostrar? ¿Cómo emplazar las obras y los documentos en este contenedor? E incluso ¿Cómo intervenir y manipular los documentos o las obras para hacerlos parte del Kit? En este sentido, hemos reflexionado sobre la materialidad del kit, y sobre cómo abordar el archivo de otros modos: a veces usando archivos digitales, reproducciones o, incluso, Víctor realizó obras específicas para el kit y para cada una de estas curadurias.

Repertorio

Para abordar esta selección y como modo de aproximarme, retomé un concepto que para Víctor está presente en el planteamiento del Kit de esquina, y que ambos retomamos del texto “El archivo y el repertorio. El cuerpo y la memoria cultural en las Américas” de la teórica Diana Taylor. El repertorio, disímil del archivo, da lugar al conocimiento desde el cuerpo. En contraste con su lectura de archivo, en el repertorio alude no sólo al documento, a los objetos -eso que consideramos estable y material-, sino a lo ritual, a lo que está implicado en las subjetividades, en la memoria. La noción de “Repertorio” acentúa y reconoce la importancia de lo oral para la memoria. En este sentido, y en relación al cómo hemos llevado a cabo esta investigación, considero que “Repertorio” es un paraguas conceptual que me permite pensar el trabajo de Víctor Lerma, en relación a la memoria y al archivo acentuando lo performático y ritual que existe en su procesos de trabajo.

La curaduría

 A continuación, les hablaré de qué obras y documentos forman parte de la curaduría, y como estos están articulados en torno a seis ejes temáticos.

I. Construcciones poéticas: la arquitectura y la fotografía como vectores

Los inicios del trabajo de Víctor Lerma se encuentran fuertemente ligados tanto a la arquitectura como a la fotografía: dos vectores presentes a lo largo de su trabajo que, en gran medida, definen sus procesos creativos y su materialización. De esta manera, tanto en su mirada, como en la resolución formal, material y conceptual las nociones y herramientas de la fotografía y de la arquitectura están presentes.

Por un lado, en lo que corresponde a la arquitectura, a partir de sus estudios y de haber trabajado en Los Angeles en el despacho arquitectónico Maxwell Starkman, comienza su experimentación o “travesuras” gráficas con la fotocopia. También a partir de esta formación y relación con la arquitectura adoptará materiales que usará de forma permanente, como el papel albanene, la madera balsa y otros materiales que suelen ligarse con los planos y las maquetas. Y, sobre todo, a partir de aquí desarrollará una visión geométrica, en la que se encuentran los cortes, los planos, el espacio, así como las uniones, intersecciones, esquinas, calas y muchas otras nociones parte del lenguaje arquitectónico y que él se apropia para desplazarlas en su práctica artística.

Al respecto, sobre estos inicios y el cómo la arquitectura lo marca nos comenta “Mis imágenes son abstractas, y hay una geometría muy formal porque la escuela me educó para poder entender un espacio y llevarlo a cabo a través de una perspectiva más formal: la de la arquitectura. Eso fue lo que más me ha llevado a que continúe trabajando de esa manera toda mi obra. Soy completamente abstracto”[1]

Por otro lado, en lo que concierne a la fotografía, como Mónica Mayer abordó en su propia curaduría[2], es un lenguaje que trabaja extensamente en los setentas. No me detendré mucho más en este punto, pero en el contexto de esta curaduría me interesa volver a esta parte de su trabajo y situarlo como referencia de los recursos plásticos que posteriormente desarrollará, ya que nociones como el montaje, sobreposición y apropiación fotográfica estarán presentes. Cito a Lerma nuevamente:

“La construcción es porque yo no estaba satisfecho con que una fotografía sola te diga algo. Me gusta trabajar la fotografía con diferentes composiciones y hacer una nueva manera de ver: una nueva fotografía”[3]

De esta manera, a grandes rasgos, en este nodo de la curaduría sitúo el comienzo del trabajo geométrico en relación con la apropiación de herramientas de la arquitectura y fotografía, que se mezclan con el activo interés de Lerma por el constructivismo ruso y por el trabajo de El Lissitzky, Rodchenko y de Mayakovski, los cuales tendrán ecos en su trabajo de poesía visual, de fotografía y de tratamiento visual.

II. La electrografía: experimentar, multiplicar

El uso de la fotocopia en el trabajo de Víctor Lerma es extenso y forma parte de sus herramientas base de trabajo: de su repertorio visual. El trabajo gráfico con medios digitales o reprográficos atraviesan toda su producción, en la cual ha experimentado con materiales, texturas, colores. Por otro lado, junto con Mónica Mayer, forman parte de los pioneros en la electrografía en México y es importante destacar que a sus aportaciones artísticas, individuales o en dupla, se suma su contribución decidida al impulso de esta práctica, en términos de gestión, difusión y memoria.

Asumiendo la gran extensión y ramificación que este nodo pudiera tener, lo he acotado a trabajos individuales de Víctor Lerma, que dan cuenta de experimentaciones, procesos, así como a elementos visuales que usará en distintos momentos, replicándolos, manipulándolos y desplazándolos de contexto.

Así mismo, en este nodo me parece importante incluir testimonio del carácter colectivo que Mayer y Lerma dieron en los noventa a la electrografia, trabajando con cómplices como Fernando Gallo, María Antonieta Marbán y Humberto Rodríguez Jardón y sumando a diversos artistas a las “travesuras gráficas”. De este modo, incluyo testimonio y mención de proyectos colectivos de gran importancia: la carpeta electrográfica colectiva “Mimesis” (1991) y el proyecto Arquerotipo (1993) , en el que participaron Andrea di Castro, Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Humberto Jardón, Víctor Lerma, Mónica Mayer y Manuel Marín.

(Posteriormente, el 8 de septiembre, Tonantzin Arreola, en su investigación sobre las prácticas autogestivas de Pinto mi Raya, hablará más al respecto del papel que han tenido como impulsores a la electrografía de forma colectiva, a través de un proyecto que es clave la electrografía en México: Mimesis y al que invitaron a 25 artistas de distintas generaciones entre ellos Manuel Felguérez, Gunther Gerszo, Carla Rippey, Gabriel Macotela, Maris Bustamante, Felipe Ehrenberg, César Martínez y Patricia Torres.

Por mi parte incluyo solo las obras gráficas de Víctor en esta carpeta gráfica)

III. Las incisiones, las esquinas y los huecos

En este nodo me refiero a trabajos que Víctor denomina: suajes, esquinero y calas, trabajos en los que nuevamente se hace manifiesto su interés por dialogar con el espacio y con la materialidad de los soportes. A través de estos distintos procedimientos, Lerma produce distintas capas y espacialidades, invitando a mirar, a habitar y a hurgar en otros posibles sentidos que existen o que se pueden construir en un muro, en el papel, en la madera, en una fotocopia,

Los suajes, por su parte, son incisiones muy cuidadosas y delicadas sobre los distintos materiales usados. Su grado de detalle a veces los vuelve difícil de ver, por lo que te invitan a ver la obra con detenimiento y desde diferentes perspectivas. Víctor comienza a trabajar los suajes en los ochenta, y es una técnica que en distinta medida sigue incorporando en la actualidad y que también llama “papel picado”. Por un lado, los suajes dan profundidad, abren el espacio y dan matices a la composición y, por otro lado, permiten entretejer los distintos papeles usados.

Los esquineros, por su parte y citando a Mónica Mayer, “son dibujos que ceden a la forma arquitectónica”[4]. Esta exploración plástica, que Víctor comienza en la década de los 2000, da nombre a este proyecto: Kit de esquina. Son obras que se conciben específicamente para la intersección de los muros: donde estos se encuentran, se apoyan y se sostienen. A través de esta propuesta plástica, con elementos escultóricos, se hace evidente tanto la esquina, como lo que le rodea. Los esquineros suelen estar construidos con papel, collage, madera, sin embargo, para este proyecto Víctor llevó a cabo esta obra específica: un esquinero de pequeño formato, ligero y desmontable, se trata de un esquinero para el Kit de esquina[5].

Por último, en este nodo, y siguiendo con la idea de los cortes, de intervenir el espacio y de generar capas para así mostrar el entramado espacial y de memoria, hablaré de “Las calas”. En la arquitectura las calas se hacen con el objetivo de conocer más sobre un muro o en un edificio, con fines de intervención o de restauración; Lerma, por su parte, retoma esta estrategia para generar una intervención escultórica: abre y muestra las capas de los muros y de allí genera un entramado en el que dialoga su propuesta con la historia del espacio. Hago mención en específico del proyecto Dialogía visual II, realizado en 2007 en la Sala de Arte Público Siqueiros, en donde en colaboración con un equipo interdisciplinario, en el que se encontraban los restauradores Claudio Hernández y Jo Ana Morfin, generaron ocho calas en los muros de este edificio, y a través de esta propuesta plástica abrieron la puerta a discusiones sobre la memoria, la historia y devenir del espacio a través del tiempo.

Considero que esta propuesta es significativa ya que potencia otros modos de habitar y pensar el espacio en el tiempo: cito a Lerma: “la cala es un detonador de tiempo en un espacio determinado”[6].

De esta forma, para el Kit de esquina, Víctor retoma, reproduce e interviene documentos de archivo que dan cuenta de Dialogía visual II. Este formato, el acordeón, se da en específico para el Kit con la idea de doblar y desdoblar documentos del archivo que han sido reapropiados y releídos por Víctor, ofreciéndonos una nueva forma de mirarlos y de acercarnos a ellos.

IV. La obra como puente: Uno a uno

En la obra de Víctor Lerma, hay una pregunta por el otro, por cómo generar vínculos, diálogos y de qué manera la obra puede ser detonadora de preguntas, de conversaciones y complicidades. Esto se hace evidente en “Uno a uno”, un proyecto conceptual articulado alrededor de una intervención espacial. Lo cito:

“En este proyecto me cautivó la idea de trabajar con dos planteamientos (…)

Por un lado quería variar el formato tradicional del dibujo, apropiándome de las esquinas y las columnas del espacio de exposición. Por eso realicé esquineros específicamente creados para ese espacio (…) Por otro lado, me interesaba confrontar una inquietud que tengo desde hace tiempo que es el abismo, el distanciamiento que existe ente arte/público y/o artista/público[7].

Uno a uno se llevó a cabo entre 2003 y 2004 en el espacio de Pinto mi raya, donde alrededor de una propuesta plástica, que aborda de forma abstracta el paisaje aéreo, rural y urbano, se provocaron encuentros. Lerma invitó a la exposición a 23 personas, entre ellas Merry Mac Masters, Jorge Alberto Manrique, José Miguel Casanova, Helen Escobedo, Silvia Navarrete, Betsy Pecanins, Elizabeth Romero Betancourt y Roberto López Moreno, por mencionar algunas. Cada persona fue recibida individualmente, para encontrarse de frente, uno a uno, con Víctor y con él recorrer las obras e iniciar una conversación con la pregunta “¿Existe un distanciamiento entre arte/público y/o artista/público?”

Esta serie de encuentros, algunos pospuestos o incluso fallidos, fueron registrados de forma escrita por Víctor en una suerte de bitácora con impresiones de las visitas. También, con una mirada reveladora e intimista, Víctor hace retratos de los visitantes rodeados por su obra. Así, quienes ven la obra, pasan a ser vistos. Posteriormente, algunos de los visitantes escribieron un texto sobre su experiencia o sobre la obra.

Uno a uno, es proyecto-bitácora, un puente en muchos sentidos. Aunque muchas ya no podemos tener la experiencia de recorrer la intervención plástica para sitio específico, a través de una serie de fotografías, del cruce de voces y apuntes podemos intentar sumergirnos en esta obra.

De la revisión y diálogo sobre este proyecto surgió la obra reciente “Sensación perimetral”, en la que Víctor recupera las fotografías por afinidad electiva: Víctor me decía “El grupo que escogí es porque le tengo mucho cariño” y las pasa a albanene y las vuelve acordeones para ser incluidos en el Kit.

V. Palabra y performatividad

A través de este nodo me interesa revisar el papel que la palabra ha tenido en la obra de Víctor, quien la ha retomado como materia y detonado nuevos sentidos. A veces la presencia de la palabra es evidente, algunas veces es más soterrada, pero está presente y es posible ver su relación tanto con la poesía visual, como con la poesía sonora.

En este caso incorporé un poema, parte de los archivos muy ocultos y no vistos de Pinto mi raya, en el que hace uso de la apropiación y reescritura.

Por otro lado, incorporo una obra gráfica sobre imán, producida en 1994 en el contexto del Festival “100 artistas contra el SIDA” y bajo la invitación de Juan Rumoroso. Las palabras y el orden pueden irse modificando. Esta obra me permite hablar tanto del uso de la palabra en la obra, como del uso de otros soportes para la gráfica, haciendo alusión también al cómo desde Pinto mi Raya han hecho uso de soportes como botones, tazas, playeras, o cajas de cerillos.

Incorporo, igualmente, un collage reciente en el que se incorporan diversas técnicas como el suaje, el entramado, y se usa la plasticidad del lenguaje.

Por último, en este nodo, para traer nuevamente a la mesa el carácter performático de la obra de Víctor, incorporo “Acción Métrica”, una obra que en sentido inverso de “Uno a uno”, que busca generar una experiencia intima, se da en el espacio publico.

Acción métrica recurre a la poesía visual y el arte sonoro, al retomar 30 términos vinculados a la palabra metro, de acuerdo a Lerma y las artistas y colaboradoras de este proyecto: Catalina Cárdenas y Lilia Soriano. Estos términos son dispuestos gráficamente, por Víctor, a modo de partituras. Posteriormente estas partituras son interpretadas en el espacio público, en el Metro Chabacano y en el Metro Insurgentes, en el contexto del proyecto “Por debajo acciones”. La obra incorpora tanto la plasticidad, el sentido y la sonoridad de la palabra, buscando generar una relación con el público.

VI. Atravesar el archivo

Vuelvo a mi punto de partida: a la relación de la obra con el archivo, la cual atraviesa en distintos proyectos y en múltiples direcciones toda la producción artística tanto de Mónica Mayer como de Víctor Lerma. En el caso del trabajo de Víctor, hay una relación muy táctil, muy próxima con el archivo: este pasa por las manos, y a través de la reproducción o la intervención, el corte, la tachadura… nos devuelve lecturas y acercamientos muy personales. Corta, escinde y atraviesa el archivo y nos invita a tener una sensación cercana con él, con su materialidad, con sus procesos, detonando ejercicios de memoria muy poéticos y particulares.

Recupero en esta revisión uno de los primeros compendios de “Raya, crítica, crónica y debate”. En ellos Víctor insertaba obras gráficas suyas y de Mónica, a veces incluso había ligeras intervenciones a los artículos. Me interesaba recuperar este gesto gráfico , una invitación muy sutil a conectarnos con lo físico del archivo, con su proceso, ritualidad y proceso manual. Una forma también de dejar su impronta y huella en el hacer de un archivo hemerográfico.

A la serie “Interposiciones”, que mostré en un inicio, en la que Lerma hace la intervención de artículos hemerográficos para la producción de obras, Víctor incluye una nueva serie, en la que, en la misma línea, interviene documentos. “Tatuatextos” es una serie de obras que recupera fichas bibliográficas. Estos materiales, usados antes para buscar y acceder a los libros, fueron descartados del Instituto de Historia de España de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, y llegaron a manos de Víctor a través del Dr. Mariano Eloy Rodríguez, profesor de este instituto.

Ante la sensación de usar y apropiarse de fichas ya usadas, Víctor propone el título “Tatuatexto”. Lo cito: “Tatuatextos (…) surge de la sensación que tengo al intervenir esos documentos, como si fuera la piel del cuerpo del archivo”[8]

Conclusiones: Acordeón gráfica

Para cerrar, a manera de sintesis visual y de la curaduría, quiero mostrar una de las obras producidas específicamente para el Kit: este acordeon en el que se reunen obras gráficas de distintos momentos. Víctor describe el acordeón como “un conjunto de obra que ha estado en el archivo y que se ha reactivado”. Así, en consonancia del acordeón, estas curadurías nos han permitido plegar y desplegar para hacer ejercicios de memoria, de afecto e imaginación.

Le agradezco a Víctor por este proceso conjunto. Por último, dejo este guiño de la bitácora de Víctor, ya que en la próxima sesión Yuruen hablará desde una perspectiva personal del archivo. Aquí dejo la invitación.

 

[1] Entrevista virtual a Víctor Lerma, 28 de febrero de 2021.

[2] –En esta misma serie de curadurías, Mónica Mayer ha generado “Pinto mi raya: fotografía, archivo y afectos“ en la que habla específica y ampliamente de la obra de Lerma vinculada a la fotografía.

[3] Entrevista virtual a Víctor Lerma, 28 de febrero de 2021.

[4] Mayer, Mónica, “Dialogía visual II, una mirada personal”, publicado en El Universal, 20 de julio de 2007. Consultado 30 de julio 2021 en: http://www.pintomiraya.com/pmr/los-blogs/item/108-dialogia-visual-ii-una-mirada-personal

[5]Dentro de su curaduría, Brenda Hernández habla más ampliamente sobre cómo surgieron estos esquineros. También Yuruen Lerma incorpora un esquinero dentro de su curaduría.

[6] Entrevista virtual a Víctor Lerma, 28 de febrero de 2021.

[7] Lerma, Víctor. “Existe un distanciamiento entre arte/público y/o artista público?, Consultado el 14 de agosto de 2021 en: http://www.pintomiraya.com/pmr/component/k2/item/195-uno-a-uno

[8] Lerma, Víctor. “Tatuatexto V”. Consultado el 23 de agosto 2021 en http://www.elkit.pintomiraya.com/index.php/obra-grafica2

 

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