KIT DE ESQUINA

Sábado, 09 Octubre 2021 12:15

MIRADAS, TÉCNICAS Y CONSTRUCCIÓN DEL KIT DE ESQUINA, LA CURADURÍA DE BRENDA HERNÁNDEZ NOVOA

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BRENDA 1

El 3 de septiembre de 2021, Brenda Hernández Novoa presentó su curaduría para el proyecto Kit de Esquina. Interposiciones visuales y desdoblamientos del archivo Pinto mi Raya de Víctor Lerma.

Siendo la diseñadora del mueble del Kit, Hernández Novoa centró su investigación en la producción de Lerma, tanto en sus formas de trabajo, técnicas y las herramientas que trabaja, vistas en su producción actual, cono en la historia familiar de Lerma y cómo abrevó de su papá tapicero y su mamá costurera.

El video de la curaduría lo pueden consultar en You tube aquí y en FB aquí.

BRENDA 2

A continuación encontrarán el texto de Brenda Hernández Novoa:

 

Miradas, técnicas y construcción del Kit de Esquina

Por Brenda Hernández Novoa

Mi acercamiento y participación en el proyecto de Pinto mi Raya se ha dado a través del diseño, en particular del diseño industrial. Comencé colaborando para la creación y fabricación de un empaque de cartón que pudiera contener la selección de artículos digitalizados que realizarían para conmemorar sus 20 años. El Archivo Activo.

En aquella ocasión, trabajando con Víctor, fui conociendo los materiales del archivo, su modo de trabajo, sus intereses y su forma de ver el proceso de diseño. Me sorprendió que al final de la producción Víctor decidió colgar, junto a los cuadros de su casa, los suajes utilizados para la producción de las cajas y sobres. Ese interés en elementos que para mi eran solamente una herramienta me fue mostrando esa mirada particular de Víctor que después pude observar en su obra y su forma de crear sus piezas. Son estos detalles y miradas particulares que me llaman la atención y que quiero compartirles.

El tema central de esta curaduría es el diseño del Kit de Esquina, proyecto que continuó al del Archivo Activo, y en el cual colaboré para el diseño y construcción del mueble a través del cual transportaría el archivo a diferentes espacios, museos e instituciones.

Colaboré en principio dándole formato editorial a la carpeta del proyecto enviado al antes FONCA para ser considerado en el Sistema Nacional de Creadores. En la descripción de esa propuesta Víctor comenta lo siguiente:

“El diseño de las estructuras que contendrán el archivo están basadas en una larga investigación visual que he desarrollado a lo largo de la faceta individual de mi trabajo como artista visual y que tiene que ver con el espacio. En los 70’s empecé haciendo dibujos a partir de suajes sobre papel o corteza, en los 90’s la búsqueda se amplió a la realización de piezas para esquinas y en años recientes he realizado varios proyectos interviniendo directamente los muros. El diseño de los kits será una continuación de esta investigación.”

Con esto en mente, la curaduría que planteo está conformada por 5 núcleos en los que quiero abordar algunas de estas técnicas que influyeron en el desarrollo de este kit, así como momentos de la historia personal de Víctor que se relacionan con la producción manual de este tipo de estructuras, para finalizar con el proceso de diseño y construcción del Kit de Esquina. Me interesa reflexionar sobre la mirada en el quehacer artístico de Víctor Lerma y cómo esto influyó en el diseño final del Kit.

NÚCLEO 1

EL OFICIO FAMILIAR EN LA OBRA DE VÍCTOR

En la familia de Víctor; en Tijuana, Baja California, se ejercieron los oficios de costura y tapicería. Su madre fue costurera, el tío Ramiro sastre, su padre y tío tapiceros de automóviles. Él se involucró en la tapicería desde los 10-12 años, junto con su hermano y primos, ayudando a desarmar los autos para ser retapizados; mas adelante comenzó a aprender y realizar otras actividades del oficio. Como él dice; estaban inmersos en ese quehacer y producción manual.

“Tanto mi mamá como mi papá ejercieron un oficio. Mi papá podía trabajar el mueble y la tapicería de automóviles y a mi mamá le gustaba mucho la costura […] Mi mamá nos hacia la ropa y siempre lo presumía entonces estábamos en contacto tanto visual, como ser parte de los experimentos […] con toda esa manualidad pues nosotros inconscientemente estábamos presentes y sabíamos lo que hacían.”

De esos años recuerda el interés y asombro que le generaba el observar a su padre trazar figuras geométricas en la tela y ser transformadas con el hilo y la aguja en piezas para los autos; el juego de manos con el que su tío sastre remendaba prendas; el acomodo y movimientos de su padre en el espacio de trabajo mientras trazaba y cosía las telas con la máquina.

“A mí me atraía mucho la idea de sin tener que hacer una costura en la tela, él trazaba por atrás, digamos, una retícula de rombos que en un principio yo no sabía qué era pero, ya cuando lo ponía encima con una aguja y el botón ya forrado, empezaba a jalar y a amarrar con los resortes o los barrotes de la madera para ir formando el diamante en los respaldos o en el asiento y era muy bonito ver que de esa tela lisa se iba viendo un diseño muy particular. Yo recuerdo que me le quedaba viendo cómo trabajaba con la tela, una regla y un lápiz […] trazaba y era muy hábil para hacer esas figuras geométricas, yo veía la habilidad de cómo lo hacia. En unas mesas larguísimas de 1.50 de ancho por casi 3 metros de largo, él se podía mover fácilmente, tenía la máquina de coser enfrente, entonces, nada más daba la vuelta y jalaba el material y empezaba a coser.”

Estos detalles que Víctor recuerda de la producción manual que observaba los incorporó más adelante en su propio quehacer artístico: en sus trazos geométricos que se salen del papel, en la construcción de estructuras o soportes y cómo amarra a ellas sus piezas, en el juego de manos –y dedos cortados– con el que produce los cortes de sus piezas o en el acomodo de su propio espacio de trabajo.

De esa época conserva herramientas de trabajo de su padre que continúa utilizando para elaborar sus obras, así como gran variedad de agujas que recuerdan el trabajo de costura y sastre de su familia materna y con las que cose sus piezas.

NÚCLEO 2

LA MANUALIDAD Y DESTREZA DEL RECORTE

La manualidad es muy importante para Víctor pues es como logra plasmar sus ideas, jugar con ellas y transformarlas. Como el dice:

“Con la manualidad, tu creatividad se va dando y vas haciendo tu narrativa de acuerdo con cómo vas usando el papel y lo que quieres plasmar en ese papel.”

          Ese interés en las prácticas manuales que observó en los oficios de su familia lo podemos ver reflejado en sus piezas y su obra en general; desde sus calas, suajes, esquineros; hasta la construcción manual del archivo de Pinto mi Raya: el recorte del periódico, el armado del formato para su clasificación y la construcción de las quincenas o revistas.

El suaje es una técnica recurrente utilizada en su trabajo como artista visual desde los años 70. Inició como una exploración de la técnica del papel picado mexicano y la incorporó a su trabajo transformando la transparencia y movimiento delicado del papel. Le interesó crear una sensación de movimiento y volumen aparente a través de la perspectiva de los cortes, la sombra y el espacio entre planos. Como Maribel nos comentó en su curaduría; está técnica, así como las calas y esquineros, se vinculan con sus nociones de arquitectura, a la que ella denomina como uno de los vectores que definen sus procesos creativos y su materialización.

Jugando con los suajes, se puso como reto cortar las tiras lo más delgado posible, lo que le dejó varios dedos cortados.

“Logré cortar hasta 1mm entre línea y línea […] El juego de los dedos me gustaba porque decía yo, es como estar tocando el piano y hacer presión y todo eso me gustaba mucho. Eso sí, tenía muchos dedos cortados y cicatrizados, pero era parte del oficio.”

Para este trabajo necesitaba navajas muy bien afiladas por lo que comenzó a utilizar, además del exacto que manejaba desde sus clases de arquitectura y geometría; navajas de cirujano por ser mas afiladas y precisas. También hizo un suaje para recrear el mismo diseño de corte en sus trabajos y con la ayuda de un mazo golpeaba y suajeaba los papeles.

De estos cortes que realiza guarda los sobrantes de papel para construir redes o mallas que dan soporte a sus piezas. La misma creación de una pieza le va dando el material para crear otras obras.

“Yo hago mi papel, hago mis redes y retículas de papel para poder dibujar sobre eso […] el mismo tejido te hace una estructura y te hace que esa estructura vaya creciendo y se vayan manteniendo.

NÚCLEO 3

EL RECORTE LLEVADO A LOS MUROS

En este núcleo abordo su quehacer con los esquineros y las calas artísticas.

Una práctica que Víctor realiza frecuentemente es la de guardar todo tipo de objetos en pequeñas cajas o botes para después darle algún uso en sus obras. Entre su repertorio tiene plumas, pedazos de pintura suelta de muros, confeti (aunque él insiste que no es confeti), arillos de engargolar, trozos de periódico viejo, madera balsa, la basurita que sueltan las gomas al borrar, pequeños cráneos de resina y un largo etcétera.

“Ahorita me encontré pedacería de papel de fotocopia que guardé de los 70, está azul-verde, ya quemado, está muy bonito. No sé qué vaya a hacer, pero la textura y el color, me atraen.”

En sus trabajos incorpora diferentes elementos dependiendo del tema como palitos de paleta, alfileres, alambres, piedritas, tornillos, botones, aserrín quemado, figuritas de plástico, etc. Los materiales no están pensados de antemano sino que los va trabajando de acuerdo con la obra; como la pieza de las costureras del terremoto, con pedazos de muro encontrados en el lugar del derrumbe o la pieza que le dio a Ma. Eugenia Chellet en la que utilizó huesos de pollo y cenizas de carne asada.

Víctor comenzó a realizar la construcción de piezas para esquinas o ‘esquineros’ en los 90. El soporte en un plano ya no le era suficiente por lo que comenzó a explorar creando marcos para una esquina. Le parecía que las esquinas eran muy desperdiciadas a la hora de exponer por lo que empezó a explorar utilizando 2 o 3 planos.

“El esquinero salió más adelante […] No podía avanzar trabajando lo bidimensional, tenía que empezar a crear estructuras o marcos profundos y separados del vidrio para poder obtener una composición un poco diferente. […] Como tuve estudios de arquitectura, me puse a ver y a conocer las paredes y me di cuenta de que las esquinas eran poco utilizadas.”

Podemos ver algunas obras en la que se muestran las diferentes técnicas que incorpora, así como una búsqueda de ocupar diferentes planos y tener continuidad en ellos a través de los cortes y dobleces en las piezas.

Con este interés en el espacio y los muros mas adelante realizó intervenciones en ellos o calas en los proyectos: Para uso oficial y Dialogía visual I y II. Recortó los muros para encontrar en ellos sus piezas y narrativas. Al igual que en los esquineros les fue incorporando elementos de acuerdo con la pieza que quisiera crear pero además iba encontrando en ellos sus materiales.

“Ya me había cansado con la idea de los esquineros y dije, ¿qué puedo utilizar yo para continuar con la idea de una nueva manera de ver obra contemporánea en las paredes? […] empecé a hacer calas, empecé a jugar con las sombras, texturas y colores que daba el muro, con esas composiciones visuales para crear las piezas. […] Trato de rescatar lo que voy quitando y lo vuelvo a reutilizar porque no es lo mismo cómo se ve la pintura por enfrente que por atrás, das otro juego de sombras y colores.”

El proyecto “Para uso oficial” fue su primer acercamiento a las calas. En ese proyecto intervino las calas que se encontraban en el Colegio de Cristo como parte de un estudio que se estaba llevando a cabo en el edificio colonial. Realizó aproximadamente 15 calas en las que incorporó trozos de madera que simulaban polines que funcionaban como soportes.

“Empecé a utilizar maderas para hacer un juego como la cimbra que utilizan los trabajadores en arquitectura, como un andamio […] no tenía ni un solo clavo, eran puros nudos con lo que detenía todo.”

Después de esta intervención comenzó él mismo a realizar las calas, primero en su casa y luego en la Sala de Arte Público Siqueiros con los proyectos Dialogía visual I y II. Ha realizado también calas en casas particulares como la casa del fotógrafo Antonio Juárez en la que por su profesión utilizó negativos, rollos y fotos tamaño contacto que él mismo le proporcionó. En Sombrerete incorporó ya todo un zoológico.

“Empecé a jugar, a hacer como cuevas e ir metiéndole elementos de todo tipo a la cala. Se iba transformando, en este caso, en un hogar de un zoológico.”

Este ocupar el espacio o darle un uso a cada cosa o a cada esquina es una búsqueda recurrente de Víctor que veremos reflejada en el desarrollo del Kit de Esquina.

Una de las piezas nuevas de Víctor Lerma creadas para esta curaduría se titula Tejido excéntrico; es un esquinero tejido con papel periódico. La idea de Víctor es mostrar los métodos, a manera de reactivación, de confección y usos de sus piezas con diferentes materiales. En este esquinero utiliza el tejido de papel y el periódico tan distintivo de Pinto mi Raya. Es una pieza muy simple, muy limpia, que a mi me gusta mucho y muestra justamente las bases de la confección que Víctor realiza con sus piezas.

La segunda pieza se titula Vaivén y Víctor nos dice: “es una pieza plegable apuntalada sobre un eje de la plataforma para generar un vaivén para dar la impresión del volteo de una página de libro. El bastidor delgado y sutil apoyado sobre cuatro puntos tiene un diseño lineal que dibujan dos cuadros de diferentes tamaños con dos travesaños que se cruzan, trazando un mosaico de figuras geométricas. Mi intención con esta pieza es el jugar con los conceptos fragilidad y solidez con dos formas desiguales. El texto es de un artículo sobre el Archivo General de la Nación que lo fragmenté para que abrazara, amarrara, envolviera, diferentes planos de la pieza plegable para dar la impresión de apropiación.”

Esta pieza por el bastidor o marco que la soporta me recuerda a sus esquineros pero buscando darle movimiento o vaivén; también vemos incorporadas varias ideas que le interesan de los libros de artista de los que hablaremos a continuación.

NÚCLEO 4

DOBLANDO Y DESDOBLANDO LOS LIBROS DE ARTISTA

Los libros de artista le comenzaron a interesar desde los 70 a raíz del arte conceptual que trabajaba la idea o pensamiento de una forma no literal y la poesía visual que le permitía jugar con la imagen y la palabra. A Víctor le gusta jugar con las palabras y sus significados. Al principio utilizaba letras con sellos, luego letraset y luego incorporó materiales de archivo.

“Durante los 70, estaba muy fuerte la poesía visual, la presentación del texto como arte o el arte conceptual. […] Yo ponía una sopa de letras y empezaba a buscar una palabra. El juego que yo usaba era la perspectiva del cono de visión definida que tienes. Tomar las letras que ves y con ellas formar una palabra y empezar a hacer una narrativa, incorporarle imágenes.”

También se interesó por el origami con lo que fue desarrollando sus técnicas de doblado, al igual que el armado de volúmenes ensamblados a través de cortes en el papel. En el proyecto Gráfica Periférica, para el Museo de Arte Carrillo Gil, realizó la pieza “Voz…que” con árboles de origami.

“Me metí a trabajar y a conocer el origami. Trabajé el concepto del árbol porque tiene el efecto de que del árbol viene el papel. Lo interesante es que a través del origami, puedo construir a nivel abstracto un árbol […] con materiales comerciales como la cartulina, puedo trabajarlo y a través de lo que sería la unión, un corte, se encajan y se van deteniendo y los puedo desbaratar.”

En sus libros de artista incorpora la poesía visual y el origami para darnos diferentes planos o vistas de un mismo objeto en los que juega con la imagen y la palabra. Juega con sus espectadores entre lo que muestra y lo que esconde, lo que tu visión alcanza a percibir y lo que apenas es perceptible y crea una narrativa que se va desdoblando.

“Los libros de artista siempre han sido muy importantes para mí porque me permiten trabajar visualmente lo que serían las esquinas, el desdoblar y abrir un área que pueden terminar siendo pequeños cuadraditos y al momento de abrir tiene el texto, tiene una lectura, no es una lectura corrida, sino una lectura abstracta donde estás leyendo únicamente cierta cantidad de palabras. […] Tienen todo esa idea del trabajo del recorte que tengo yo del papel picado.”

Para esta curaduría la cuarta obra nueva de Víctor se titula Un archivo recopila las ruinas de un tiempo difunto. Es una pieza pensada como libro de artista, en la que utiliza los materiales del archivo Pinto mi Raya, específicamente el archivo hemerográfico Raya: crítica, crónica y debate en las artes visuales. Utiliza fragmentos de los artículos que ha archivado por 25 años, como entrevistas o crítica de exposiciones para crear un relato visual y el cuerpo de la obra es una forma geométrica básica que resultó cortando un cuadrado por la mitad y jugar con los dobleces de la hoja en el interior. Nos dice: “El utilizar el archivo (el íntimo y el público) como herramienta me ha dado la pauta para crear nuevas piezas y reactivar obra que había tenido archivada por varios años.”

La quinta y última pieza creada para esta curaduría es Plegaria noticiosa. “Este acordeón está ideado a manera de que cada plano plegado tenga un tono fantasioso independiente pero también que jugando con los otros planos los dobleces encajen.” Fotografiar este tipo de obra es complicado porque justamente tienes una gran cantidad de planos y detalles por lo que para esta pieza realizamos, junto con Yuruen Lerma, un GIF que nos muestra el movimiento que esta pieza tiene.

NÚCLEO 5

DISEÑAR CON LA MIRADA DE VÍCTOR

Este núcleo busca resumir el camino en el que nos ha llevado este proyecto para llegar a las piezas finales (y casi finales) de los kits fijo y móvil.

El diseño partió del proyecto que habíamos desarrollado anteriormente: el Archivo Activo. Buscábamos continuar con la forma general que tenía la caja del archivo; esa silueta con la línea inclinada que partía nuestro plano y que al desplegarse revelaba el contenido.

Aunque para el proyecto presentado al FONCA habíamos realizado una visualización de la idea general del Kit, poco a poco fuimos transformado ese “Archivo Activo en esteroides” para dar paso a lo que hoy es el Kit de Esquina.

Quiero comenzar con esta narración de los años en los que Víctor trabajaba en Los Ángeles y estudiaba arquitectura porque aquí nos deja ver esa perspectiva artística que tiene:

“En Los Ángeles, un amigo se dedicaba a diseñar el estacionamiento público de las viviendas o centros comerciales […] y yo en lugar de ver la importancia del cajón con ciertas medidas, veía un dibujo en general trazado, muy estructurado […] cuando lo trazaba pues yo me divertía viéndolo. Yo lo veía más como una obra artística más que como una propuesta arquitectónica de un espacio para automóviles.”

Como en aquella ocasión en la que Víctor colgó el suaje de las cajas del Archivo Activo, lo que yo entendía como una herramienta él lo veía como una pieza; objetos que crean un dibujo, una composición. Para diseñar el Kit de Esquina volvimos a unir nuestras miradas y mientras Víctor dibujaba con las formas y líneas, objetos desdoblándose, abriéndose, saliendo o guardándose en espacios pequeñísimos, yo pensaba en su construcción; le ponía a esas ideas materiales, herrajes, pesos, dimensiones (y vaya que me lo ponía difícil). De cierta forma nuestras miradas y deformaciones profesionales se fueron complementando para crear 2 objetos igualmente funcionales y artísticos.

Víctor realizó maquetas o modelos en las que plasmaba sus ideas para el Kit. En la primer maqueta la idea de desdoblamientos es central; quería desplegar y desplegar planos para mostrar la mayor cantidad de cosas. También realizó una maqueta utilizando el árbol de origami para hacer un objeto desmontable en el que en el centro se encontraran los cajones de archivo. La tercer maqueta fue su interpretación posterior del Kit Fijo del que hablaremos mas adelante.

 

De forma breve quiero compartirles las ideas que nos inspiraron para el diseño. Comenzando por el diseño del Kit Móvil, que es el que ocupamos para estas curadurías.

En la propuesta enviada al FONCA el Kit Móvil se planteaba como un expediente: una carpeta que desplegaba su contenido, pero, debido a la cantidad y variedad de objetos y documentos que se le querían incorporar fue necesario pensar en algo más grande que, de igual forma, fuera fácil de transportar. Nuestros análogos eran los organizadores de documentos, como el archivo u organizador expandible, que es un tipo maletín que organiza los documentos en su interior como folders. Ese tipo de objetos restringían el contenido a únicamente papeles de cierto tamaño pero, como hemos visto, el archivo de Pinto mi Raya tiene objetos de todas las formas, tamaños, colores y sabores. Fue necesario entonces pensar en un mueble. Otros objetos análogos analizados fueron los gabinetes de papelería antiguos de los que hay gran variedad de formas con espacios para un contenido más variado. Queríamos que estéticamente se pareciera a los muebles, archiveros y ficheros antiguos que están en Pinto mi Raya y, como les comenté, continuar con la silueta del Archivo Activo.

El resultado final fue una “caja mágica”. Una caja que se abre o desdobla con sus tres puertas para abrirse y revelar su contenido que también se expande hacia fuera. De esta caja queríamos ocupar todo, como con los esquineros de Víctor, queríamos utilizar cada puerta para agregar más y más cosas. Ideamos entonces unas extensiones de acrílico que también se desdoblan y amplían las posibilidades. La puerta superior o tapa hicimos que abriera y se sostuviera en forma vertical para aprovechar esa superficie también.

El Kit Fijo está en pausa para su construcción debido al Covid pero el diseño está concluido. Partió de la idea de un escritorio antiguo de la familia Mayer y continuamos con la forma o silueta que tenemos desde el Archivo Activo.

Investigando sobre el mobiliario de oficina de esa época encontré un diseño clásico de mediados de siglo denominado “Desk in a Box”, “Office in a Cabinet”, “Metamorphic Desk Secrétaire” o “Swiss magic box”. Fue diseñado en Suiza por Mummenthaler y Meier, y su producción se dio de 1950 a 1959. Es una pieza de mobiliario único que ofrece una oficina compacta; cerrado es un gabinete normal pero al abrirse despliega un espacio de trabajo completo con escritorio, repisas, lámpara y espacio de almacenaje. Este tipo de mueble nos permitía una gran variedad de espacios en su interior y la facilidad de transportarse y guardarse sin necesidad de armar y desarmar en cada uso.

En ambas piezas del Kit de Esquina vemos reflejadas las técnicas e intereses de Víctor como los dobleces de origami y de sus libros de artista, desdoblándose con las puertas, cajones y bisagras de los acrílicos que se despliegan y con ello nos permite ver (o esconder) su contenido.

De sus esquineros vemos ese interés por ocupar el espacio o darle un uso a cada espacio (o a cada esquina) al utilizar todos los planos posibles: tapas, puertas, repisas, esquinas, huequitos.

El poder cambiar la estructura principal, tanto del Kit móvil como del fijo, ponerle o quitarle partes, nos habla de su forma de darle un uso diferente (o segundo uso) a las cosas, como el tejer sus lienzos con los retazos de cortes o el crear nuevas obras con el material encontrado.

Para finalizar quiero cerrar con una frase de Víctor en relación con el Kit: “El Kit de Esquina es un libro conceptual y metafóricamente hablando es un libro. Tú lo abres y lo abres como un libro y queda como un libro. Cuando le sacas la tapa de arriba, lo levantas, es como si abrieras las solapas de un libro que está cubriendo el cuerpo y su información.”

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